Acompañamos la estructuración, defensa y preservación de patrimonios personales, familiares, empresariales y creativos. Integramos visión legal, sucesoral, societaria y preventiva para proteger activos sensibles antes, durante y después del conflicto.
Estructuras jurídicas para preservar activos, continuidad y capacidad de decisión
La protección patrimonial no consiste en ocultar activos ni en reaccionar cuando ya existe un conflicto. Consiste en organizar de manera legítima la propiedad, administración, transmisión y defensa de bienes, compañías, inversiones y activos intangibles antes de que surjan contingencias familiares, comerciales, judiciales o sucesorales.
L&M Lawyers Associated acompaña a empresarios, familias empresarias, creadores, inversionistas y titulares de activos relevantes en la estructuración y preservación de patrimonios personales, familiares, empresariales y creativos. El análisis integra dimensiones societarias, contractuales, sucesorales y patrimoniales, y puede coordinarse con asesores tributarios, financieros o fiduciarios cuando el asunto lo requiere.
La estructura adecuada depende del tipo de activo, la composición familiar, los riesgos existentes, las jurisdicciones involucradas y los objetivos del cliente. Entre los mecanismos que pueden evaluarse se encuentran:
La selección de estos instrumentos debe realizarse de manera individual. No existe una estructura universal que sea adecuada para todos los patrimonios.
La práctica está dirigida principalmente a:
La planeación patrimonial produce mejores resultados cuando se realiza antes de una contingencia. Es recomendable revisarla cuando:
Toda estructura debe respetar la ley, los derechos de terceros y las obligaciones existentes. Una planeación legítima no puede utilizarse para defraudar acreedores, desconocer obligaciones ni sustraer activos de procesos ya iniciados.
L&M parte de una comprensión integral de la familia, el negocio, los activos y los riesgos. El objetivo no es multiplicar estructuras innecesarias, sino diseñar una arquitectura comprensible, ejecutable y coherente con la realidad del cliente.
La protección patrimonial también debe contemplar activos intangibles. Marcas, obras, catálogos, derechos económicos, software, contenidos e imagen pueden requerir reglas específicas de propiedad, explotación, administración y sucesión.